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Guillaume Henry Dufour

Guillaume Henry
Dufour naci� en Constance Francia donde su padre, un relojero
ginebrino, tenia el car�cter de refugiado por razones pol�ticas.
En 1792 la familia
Dufour regreso a Ginebra. La anexi�n de Ginebra por Francia (1798)
lo hizo adquirir la nacionalidad francesa y en 1807 se dirigi� a
Par�s donde estudi� en la escuela polit�cnica. Fue muy buen estudiante,
continuando su educaci�n en el Colegio Militar de Metz.
Como oficial del
cuerpo de ingenieros, fue enviado a Corf� para que dirigiera la
construcci�n de fortificaciones. Durante los cien d�as que transcurrieron
entre el regreso de Napole�n a Par�s y su segunda abdicaci�n, Dufour,
qui�n era capit�n y asesor del Emperador, preparo la defensa de
una larga parte de Lyons. En el inicio del Imperio adopt� la nacionalidad
suiza y, al mismo tiempo, empez� a jugar un papel muy importante
en la vida de Ginebra.
Fue candidato para
ocupar una Curul en la academia y para la posici�n de ingeniero
cantonal, en cuya capacidad seria responsable de un gran n�mero
de trabajos para el servicio p�blico. Luego de haber sido electo,
en sucesi�n, para el Consejo Representativo, el Gran Consejo y el
Consejo Municipal, inici� sus funciones como miembro del Parlamento
Federal y, posteriormente, del Gobierno Federal. Como un protagonista
de la Unidad Suiza, emple� todas sus energ�as por lograr un genuino
esp�ritu nacionalista.
El Centro de Capacitaci�n
para Oficiales de Thun (en el cual Luis Napole�n Bonaparte fue su
pupilo) fue fundado por sugerencia de Dufour. El mismo fundo la
Sociedad de Oficiales y m�s tarde, la Sociedad de carabineros. Cuando
la "Guerra de Sonderbund" estallo en 1847, el gobierno le otorgo
el rango de General y tom� el comando de la Armada federal. Su ejemplar
humanidad mostrada despu�s de esta corta campa�a hizo que se ganara
la gratitud de los vencidos.
Aun m�s, asumi� el
comando supremo en dos ocasiones mas; Cuando una disputa surgida
con Prusia sobre Neuch�tel y durante la guerra franco-austriaca
en Italia.
Dufour fu� muy popular
en Suiza y objeto de una gran estima por su sabia pol�tica. A�n
afuera su reputaci�n era considerable; su relevante trabajo como
ingeniero y cart�grafo as� como sus escritos en ciencia militar
le ganaron una alta distinci�n.
A la edad de 76 a�os,
Dufour puso de nuevo su experiencia y autoridad al servicio de una
noble misi�n actuando como presidente del "Comit� de los Cinco",
�rgano fundador de la Cruz Roja en 1863. Durante la Conferencia
Internacional que se llev� a cabo en Ginebra del 26 al 29 de Octubre
de 1863, Dufour dirigi� la bienvenida a los representantes oficiales
de 16 pa�ses, en ella el discurso pronunciado ilustraba las im�genes
que resurg�an en su mente:
"La obra que vamos
a crear no reconoce ning�n partido, no sabe de razas, no sabe ni
que existan naciones� ni que religi�n persigue, solo reconoce el
dolor donde sea y las v�ctimas que cause, cualquiera que sean�.".
Gracias a sus conexiones
personales, fue considerable su contribuci�n a los sucesos de la
conferencia diplom�tica que, en el a�o siguiente, culminaron con
la firma de la Primera Convenci�n de Ginebra.
Recopilación: Sergio Montaño
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