Somos una Institución vanguardista, enfocada a proporcionar servicios de calidad a la comunidad, mantenemos una preparación continua en todas las áreas, la superación personal es un valor determinante para todos los que laboramos en Cruz Roja Mexicana, estamos enfocados hacia la mejora continua y comprometidos con la Institución.
Buscamos continuamente atraer y conservar al talento humano hombres y mujeres, ya que estamos conscientes de que son el pilar fundamental de nuestra Institución, contamos con personal altamente calificado para hacer frente a cualquier contingencia que se presente, nuestra infraestructura de capacitación nos permite mantener un nivel de conocimiento y practica óptimos, en nuestra personalidad y perfil predomina el espíritu de atención y servicio.
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EL FUNDADOR DE CRUZ ROJA
Jean Henry Dunant nació en la ciudad de Ginebra, Suiza 8 de mayo de 1828.
A los dieciocho años, Dunant ya era un joven serio y fervientemente devoto. En esta época su familia había abandonado la iglesia oficial e ingresado en otra llamada "Church of the Awakening" o iglesia del Despertar, que insistía en la fe a través de la caridad; mientras más rico se era, más se debía dar.
Dunant se sintió muy atraído y adoptó para el resto de su vida el concepto fundamental de esta iglesia, a saber, la idea de unidad, cooperación y respeto mutuo.
Su compasión por los menesterosos lo llevó a ingresar en la Liga de las Almas, cuyos miembros se dedicaban a socorrer espiritual y materialmente a los pobres y enfermos de Ginebra.
Acordándose de los prisioneros de Tolón de muchos años antes, comenzó a visitar la cárcel de Ginebra, donde leía a los condenados a fin de abrir una ventana al mundo a esos hombres recluidos detrás de muros de piedra y
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barrotes de hierro. Los reclusos viendo que su entusiasmo y abnegación eran auténticos, esperaban ansiosos sus visitas.
 En 1853, se sometió a la voluntad de sus padres y comenzó a trabajar en un banco donde se consagró enteramente a los asuntos bancarios y con gran éxito. Estaba convencido de que tenía el deber religioso de usar su capacidad para triunfar en los negocios y así poder usar ese talento y riqueza en favor de los necesitados.
 El sueño de Dunant era ver reinar la tolerancia universal, su visión era pura, clara, simple y hermosa. Tenía el don de despertar en la gente, desde el principio, el entusiasmo por una causa, que ellos a su vez pondrían en práctica.
 Por motivo de negocios, Dunant viajó a Argelia. Nunca antes había tenido la oportunidad de visitar el norte de África y esta tierra le apasionó. Los europeos del siglo XIX estaban fascinados por lo que consideraban un mundo exótico y romántico, aunque también eran partidarios de la colonización y la erección de imperios. Dunant concordaba con las ideas de sus contemporáneos. En calidad de hombre de negocios piadoso, pensó que se podía predicar el evangelio sin excluir el hacer fortuna.
 Muchas victorias se alcanzaron gracias a la bayoneta, el arma mortífera de la infantería de Napoleón III. Los italianos combatían, con la ayuda de Napoleón, contra los austriacos para lograr su independencia; la batalla decisiva iba a comenzar.
 Dunant, en busca de la concesión, decidió seguir el ejército francés. Vestido de blanco a fin de reforzar la confianza en sí mismo en medio de los relucientes uniformes militares, persiguió al Emperador en su camino hacia el sur. Llegó en el momento de comenzar la batalla de Solferino.
 Un violento enfrentamiento entre los ejércitos austriaco y francés dejó en pocas horas 40 mil víctimas entre muertos y heridos el 24 de junio de 1859 en Solferino, Italia.
 Los insuficientes servicios sanitarios en ambos ejércitos y miles de soldados heridos, abandonados a su sufrimiento sin asistencia, dejaron estupefacto al ciudadano suizo Henry Dunant (1828 - 1910), que pasaba por negocios en la zona. Tales horrores lo motivaron a persuadir a personas civiles de las localidades vecinas a prestar socorro sin discriminación.
 De regreso en Suiza, Dunant no lograba apartar de su mente esa visión de pesadilla y decidió escribir Recuerdo de Solferino, que publicó en 1862 y distribuyó a amigos, filántropos, militares, hombres políticos y familias reinantes. El éxito fue inmediato.
 Su mérito reside en haber ido más allá del mero gesto humanitario espontáneo de sus predecesores, proponiendo en su libro una serie de ideas innovadoras y concretas además de haber sido su gran propagador.
 Para evitar que se repitiera la situación de la que había sido testigo en Solferino, Dunant propuso que se fundaran Sociedades de Socorro a los heridos, que los asistieran con imparcialidad y además que se aprobara un Convenio para protegerlos en los campos de batalla y que el personal sanitario recibiera un estatuto de neutralidad.
 En 1863 la Sociedad Ginebrina de Utilidad Pública, instituyó una comisión de cinco miembros para examinar la posibilidad de poner en práctica las ideas de Dunant. Ese mismo año se fundó el Comité Internacional de Socorro a los Militares Heridos, que más tarde paso a llamarse Comité Internacional de la Cruz Roja.
 Su emblema era una Cruz Roja sobre fondo blanco: a la inversa de la bandera Suiza. Al año siguiente, 12 gobiernos adoptaron el primer Convenio de Ginebra, un hito en la historia de la humanidad, que garantiza la ayuda a los heridos y define los servicios médicos como "neutrales" en el campo de batalla.
 Esa primera idea fue el origen de la creación de las Sociedades de la Cruz Roja y, mas tarde la Media Luna Roja, emblema que utilizan los países árabes y asiáticos, posteriormente se creo el Diamante Rojo para aquellos países que no se identifican con la media luna roja y la cruz roja. El derecho internacional humanitario contemporáneo cuya primera expresión escrita es el Convenio de Ginebra de 1864, nació de esa segunda idea de Dunant.
 Los Premios Henry Dunant son una exaltación al fundador del movimiento de la Cruz Roja.
 Un galardón que reconoce la importante tarea que realizan los periodistas en contextos de guerra o posguerra. Un reconocimiento a la labor de concienciación de la opinión publica, que realizan los medios de comunicación sobre las atrocidades de la guerra así como de la importancia de respetar y hacer respetar el derecho internacional humanitario.
 Esa labor de la prensa, contribuye a perpetuar la acción humanitaria que un día comenzó con la visión de Henry Dunant y que hoy continúan realizando, los empleados y cuerpo voluntario de los distintos componentes del Movimiento de la Cruz Roja y la Media Luna roja en todo el mundo, a través de diversas actividades y programas.
 El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organización imparcial, neutral e independiente, tiene la misión exclusivamente humanitaria de proteger la vida y la dignidad de las víctimas de la guerra y de la violencia interna, así como de prestarles asistencia. Procura, asimismo, prevenir el sufrimiento mediante la promoción y el fortalecimiento del derecho y de los principios humanitarios universales. Del CICR, fundado en 1863, nació el Movimiento internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
 Cruz Roja Mexicana, Delegación Monterrey se remonta sus orígenes al año de 1931.
 Un grupo de regiomontanos presenciaron un accidente automovilístico en la carretera Laredo-Monterrey, dándose cuenta de la inexistencia de un servicio de socorros, dos de esas personas Don José L. Garza y Don Pablo Salas y López formaron un patronato Pro-Cruz Roja para apoyar la formación en Monterrey de una Delegación de la ya formada Asociación Mexicana de la Cruz Roja; (en Monterrey Cruz Roja Mexicana ya había tenido actuación el 28 de Agosto de 1909 con motivo de una gran inundación en la Ciudad, caso que constituyó el primer servicio de la Cruz Roja Mexicana).

En 1937 el club de servicio Sembradores de la Amistad acordó formar la Delegación Monterrey de la Asociación Mexicana de Cruz Roja firmándose el acta constitutiva por 48 socios de dicho club el 18 de febrero de 1937 a las 12:30 hrs.
 El Presidente de la primera mesa directiva fue el Sr. Manuel L. Barragán.
 El 20 de Febrero de 1937 se elige la primera directiva del Comité de Damas presidiéndola la Sra. Doña Luz de Quevedo de Ortíz.
 El 29 de Abril del mismo año se presta el 1er. Servicio de la Delegación aún sin tener local oficial, en los jardines del Museo del Obispado se encontró una bebé abandonada la cual fue auxiliada y adoptada como Hija de la Cruz Roja de Monterrey.
 El 9 de Mayo de 1937 se organiza la primera colecta en la cual se obtuvieron $3,148.98, suma que se agregó al fondo creado originalmente por el Patronato Pro-Cruz Roja ($1,566.43). Con esto se logró instalar el primer puesto de socorros en las calles Ruperto Martínez y Jiménez el 1 de Julio de 1937 en un local cedido por la Asociación de Médicos de N. L. , nombrándose como 1er. Director Médico al Dr. José G. Martínez.
 El 22 de Agosto de 1937 se recibe la primera unidad móvil donada por el mismo Club de Sembradores de la Amistad.
 En Septiembre de 1940 se adquiere un local más amplio, siendo este una casa ubicada en Washington 505 Ote, mismo que fue ampliado en dos ocasiones posteriores al adquirir las propiedades adyacentes en 1943 y 1949 instalándose servicios tales como Cirugía Mayor y Rayos X.
 En los años de 1954 y 1955 se participa activamente en el auxilio a damnificados de la inundación de Piedras Negras, Coahuila, y el ataque de los ciclones Hilda y Janet en Tampico, Tamaulipas, respectivamente.
 La experiencia tomada y el aumento progresivo de los servicios prestados, hicieron pensar seriamente en la creación de un puesto de socorros más funcional. Esta idea surgió en el año de 1960, haciéndose realidad el 17 de Diciembre de 1965 con la fundación actual de la Unidad de Emergencias Médicas ubicado en Ave. Alfonso Reyes # 2503 nte. (antes Universidad) y Henry Dunant (antes Canelo) en la colonia Del Prado siendo presidente del Consejo Local de Directores el Sr. José G. Martínez y Presidente de Cruz Roja Mexicana el Sr. José Barroso Chávez, quién inauguró el hospital.
 El 11 de Marzo de 1968 se inaugura la Escuela de Enfermería, incorporándose a la UNAM, y el 6 de Marzo de ese mismo año se incorpora a la SEP.
 El 28 de Septiembre de 1972 se lleva a cabo en esta ciudad la IX Convención Nacional de la Cruz Roja Mexicana.
 En 1974 se instala una Unidad en el vecino municipio de San Pedro Garza García, N. L. , ubicado al poniente de la Ciudad de Monterrey.
 Con el acelerado crecimiento del área metropolitana en su zona oriente se instaló otra Unidad en el municipio de Guadalupe, N. L. en Mayo de 1986.
 En Septiembre de 1988 a consecuencia del Huracán Gilberto se producen daños considerables en la ciudad y todo el Estado, dejando miles de damnificados. La Delegación Monterrey responde a la situación prestando sus servicios de rescate y atención médica pre-hospitalaria, así como operando un centro de acopio y distribución.
 En Mayo de 1989 se entregan 100 casas cuya construcción fue supervisada por Cruz Roja Monterrey en beneficio de quienes perdieron su vivienda durante este incidente.
 En el año 1992 fue inaugurada la Unidad de Emergencias Médicas en Escobedo, N. L.
 El 17 de Noviembre del 2004 se lleva acabo en esta ciudad la XXXIX Convención Nacional de la Cruz Roja Mexicana.
 En el 2004 es inaugurado La Unidad de Emergencias Médicas de Juárez N. L.
 En el 2005 se inauguran dos Unidades más en Apodaca, N. L., ubicadas en la zona Centro y Metropléx.
 En el 2007 con el apoyo de industriales y club de Rotarios de Santa Catarina, N. L. se diseña y construye la primera Unidad de Emergencias Médicas a las necesidades específicas de urgencias.
 Este mismo año se instala una Unidad Móvil de atención médica en García, N: L.
 En el 2008 con el apoyo del municipio de San Pedro Garza García, N. L., es inaugurado la segunda Unidad de Emergencias Médicas.
 Este año 2009 Cruz Roja Mexicana cumple 100 años de haber proporcionado el primer servicio médico en Monterrey, N. L.
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Visión
Ser la Institución Humanitaria líder en Calidad en los servicios de Salud y asistencia a la comunidad.
Misión
Ofrecer atención eficiente a la población en casos de emergencia y situaciones de desastre, así como promover la formación y el desarrollo del ser Humano.
Política de Calidad
En Cruz Roja Delegación Monterrey proporcionamos atención y servicio de calidad, Buscando siempre la mejora continua, comprometidos con la comunidad y con el desarrollo del ser humano.
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Compromiso. Ser consientes de nuestras responsabilidades y ejecutarlas con disposición y entrega.
Congruencia. Aplicar y hacer cumplir lo establecido en nuestros principios fundamentales y valores.
Trabajo en equipo. Contar con la disposición para trabajar con otros de manera cooperativa, asertiva y transparente, anteponiendo los intereses del equipo sobre los individuales.
Competitividad. Tener el espíritu de superación, velocidad de respuesta y dinamismo, aplicando efectivamente los recursos.
Empatía. Conectarnos a las demás personas y responder adecuadamente a sus necesidades, tener la capacidad de ver las virtudes del otro y así tener más aspectos en común.
Humanidad.
Prestar auxilio, prevenir y aliviar el sufrimiento de las personas en cualquier circunstancia, proteger la vida y la salud, respetándolas sin discriminación.
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Imparcialidad.
No hacer distinción de nacionalidad, raza, religión, condición social ni credo político, socorre a los individuos remediando sus necesidades y dando prioridad a las más urgentes.
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Neutralidad.
Se abstiene de tomar parte en las hostilidades y, en todo tiempo en las controversias de orden político, racial, religioso e ideológico.
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Independencia.
Es independiente, auxiliar en los Poderes Públicos en sus actividades humanitarias
y se somete a las leyes que rigen los países, conservando una autonomía.
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Voluntariado.
Es un movimiento de socorro voluntario y de carácter desinteresado.
Unidad.
En cada país sólo puede existir un Cruz Roja que debe de ser accesible a todos y en todo el territorio.
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Universalidad.
En todas las Cruz Rojas tienen los mismos derechos y el deber de ayudarse mutuamente, es universal.
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